Una mujer, de 77 años, se despertó a las 7.30 al oír fuertes ruidos en el frente de su casa, de Moreno al 2.100, de esta capital. Cuando se acercó vio que dos jóvenes desconocidos estaban forzando la puerta. En segundos, regresó hasta su dormitorio y extrajo un arma desde un ropero, que pertenecía a su esposo, ya fallecido.
Cuando regresó hacia el acceso principal a su vivienda, contó la Policía, los muchachos ya habían logrado abrir la puerta y se aprestaban a ingresar para despojarla de sus bienes. En un intento por amedrentarlos, de acuerdo al relato de la mujer, les mostró el revólver, calibre 22, y uno de ellos optó por escaparse.
Sin embargo, su acompañante, Juan Quinteros, de 18 años, se arrojó sobre ella, ambos cayeron al piso y se trabaron en una feroz lucha. En un momento se escuchó el sonido de un disparo y la pelea terminó. El joven quedó tendido con un disparo en el tórax y se desvaneció, según fuentes de la Subjefatura de la Policía.
Luego, un vecino llamó a la comisaría de la zona y a los pocos minutos llegó una ambulancia que trasladó a Quinteros hacia el hospital Padilla, en donde se encuentra fuera de peligro. Por orden de la Fiscalía de turno, el muchacho está bajo custodia policial y la mujer fue dejada en libertad. LA GACETA ©